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Teoría de las !resonancias. LLM analógica. Escríbanos. e-mail: info@trallm.io |
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El crisis desde la perspectiva de la Teoría de las !resonanciasEl crisis en la Teoría de las !resonancias no se considera como una catástrofe, sino como un mecanismo evolutivo fundamental. Su tarea clave es el mantenimiento de los procesos de autoorganización en todos los tipos de sistemas y su adaptación continua a las condiciones dinámicamente cambiantes del entorno externo. Mecánica de adaptación: de la supervivencia a la eliminación de lo superfluoCuando ocurre una !fluctuación global del entorno —una guerra, un cambio drástico del modelo tecnológico, una recesión económica o un cambio social— absolutamente todos los sistemas se ven obligados a activar mecanismos adaptativos. En condiciones de amenaza externa, el sistema no puede físicamente funcionar en su formato anterior: se desprende de los procesos secundarios en aras de una única meta prioritaria —su propia supervivencia. [!Fluctuación externa] → [Desequilibrio interno (Le Chatelier)] → [Optimización de funciones] → [Evolución del sistema]En los micro y macroniveles se despliegan las siguientes fases:
Como resultado de esta selección rigurosa, se produce una evolución natural de la arquitectura del sistema. Ciclicidad de los procesos de autoorganizaciónTras superar con éxito el crisis y estabilizar los !flujos externos, el sistema sale gradualmente del modo de emergencia de supervivencia y pasa al modo de menor acción (minimización del gasto energético).
De este modo se lleva a cabo la autoorganización sistémica: la organización o el individuo adquiere un nuevo parámetro estable (patrón) que le permite superar con éxito el siguiente punto de !bifurcación no lineal y alcanzar un nuevo nivel de coherencia con el entorno.
Ilustración gráfica: El efecto de la poda sanitariaConsideremos este proceso con el ejemplo de un arbusto silvestre. Si el arbusto crece por sí solo en condiciones de completa calma y ausencia de estresores externos, comienza a degradarse gradualmente: se acumulan ramas secas y enfermas, la copa se densifica, los brotes internos carecen de luz y el crecimiento general se ralentiza. El sistema se queda atascado en la redundancia. Un arbusto que se somete a una poda drástica cada temporada experimenta un fuerte estrés fisiológico. Sin embargo, es precisamente este estrés el que destruye la vieja estructura, desbloquea las yemas durmientes y obliga a la planta a redirigir todos sus jugos hacia la formación de brotes nuevos y fuertes. Al final, el arbusto que pasa regularmente por un «crisis» controlado resulta ser mucho más viable, frondoso y joven que aquel que creció sin estrés. |
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